jueves, 24 de mayo de 2012

Adiós, mi vida.



- Cielo, tengo prisa, me tengo que ir.
- Vale amor, ya sabes, no bebas.. y ten cuidado.
- Que sííí...
- Y con las carreteras...
- Tranquila mi vida, pronto estaré aquí de nuevo.
- Claro.. te quiero.
- Te amo.

Cojo la chaqueta y salgo por la puerta después de ponérmela, salgo camino del coche pensando que esta noche va a ser para recordar, le he dicho a Anna que voy a una fiesta pero en realidad es a preparar un hotel y más cosas para pedirle matrimonio, y después he quedado con mis amigos de toda la vida para tomar algo. Llegamos al local todos a la vez, les saludo y les cuento la gran noticia de que voy a ser padre. Al principio me miran impactados pero luego se ríen, me felicitan y me abrazan, y yo, feliz, pensando en Anna, sonrío.

La fiesta transcurre, todos me piden que beba, pero niego. He prometido que no, que volvería a casa como cada día, sano y salvo. Lo pasamos bien, bailamos y celebramos que esta es de las pocas noches que podré salir, pero que seré feliz. Mientras tanto no pienso en Anna, llevo demasiados años sin ver a estos tontos.

[Anna]


Estoy tumbada en el sofá, esperando a que Miki venga, son las tres y ni siquiera me contesta los whatsapp's, ni me coge el teléfono, tampoco sus amigos. Estoy asustada, demasiado asustada. Me pongo en pie y voy a por un poco de chocolate a la cocina, antojos y el ansia de no saber dónde está ni cómo está. Empiezo a ponerme nerviosa, las tres y media, y no aparece.. Sólo espero que no le pase nada..

[Miki]


Ya son las seis de la noche, creo que es hora de que nos vayamos yendo, y se lo hago saber a los demás, que continúan bebiendo, y no están de acuerdo con mi decisión. Me despido de ellos, salgo del local y cojo el coche. Está todo oscuro y la carretera es peligrosa, pero paso varias veces al día por ahí, así que no hay problema. Arranco, pongo las largas y emprendo el camino a casa. Pongo la radio, suena SHÉ - Adiós mamá, y mientras me imagino la canción pienso que eso no va a pasar. Veo que, a lo lejos, unos metros, un coche viene por delante, haciendo eses, supongo que será algún borracho. Me pongo nervioso pero sigo atento a la carretera, pensando en Anna, cómo estará, si dormirá o no.. El coche se va a acercando, y yo estoy cada vez más nervioso, intento esquivarlo..

 "Quizás un día seas tú la persona que lo lamente..."


Me encuentro dando vueltas de campana con el coche, atrapado entre un amasijo de hierros que después de un interminable tiempo, queda parado. Intento abrir la puerta para salir, pero no tengo fuerzas en las piernas. Quedo tirado en el asfalto, no escucho nada, sólo la voz de Anna distorsionada diciéndome te quiero, pero no veo nada más. Empiezo a notarme cada vez peor, dolor de barriga, y mi boca se llena de sangre espesa lentamente, que pronto sale de ésta cayendo por mi cara. Tengo convulsiones, cierro los ojos. Adiós, mi vida... -consigo susurrar antes de morir.

[Anna]


Noto algo en el cuerpo, un escalofrío y me pongo muy nerviosa, está amaneciendo y Miki no ha aparecido todavía, no sé qué hacer, me siento en el sofá, me levanto, doy paseos por la casa, una y otra vez, y él no aparece. Mi móvil comienza a sonar, voy corriendo, feliz, al ver su nombre en la pantalla. Lo cojo.

- Amor, ¿dónde estás? Estoy muy preocupada, ya vienes, ¿no?
- ...
- ¿Miki?
- Señorita.. Su novio ha fallecido.

Y me quedo en shock. Se me cae el móvil de las manos.

- ¿Señorita? ¿Oiga..? Tenemos que saber los datos personales de su marido.. ¿Señora?
- Mi.ki...

jueves, 10 de mayo de 2012

Cap. 1.


 Aquella mañana, Anna se despertó más temprano de lo habitual, estaba feliz, empezaba en su nuevo colegio y tenía mucha ilusión. Fue a la habitación de sus padres:
- ¡Venga papis! Hoy empieza el cole y no quiero llegar tarde.

Anna era una niña de ocho años muy linda, llena de energía y con un talento especial para el baile. Su familía se trasladó a Madrid por negocios y Anna fue inscrita en un colegio muy especial, donde había un programa para niños con talentos especiales pero integrados junto al resto de niños. Hoy era su primer día, y tras desayunar su madre la llevó a la escuela.
*************
- Buenos días – dijo la encantadora profesora Mónica
- Buenos días – respondieron los alumnos de la clase.
- Hoy empieza con nosotros una niña, se llama Anna y espero que os llevéis bien con ella – comentó Mónica
Cristina miró de reojo a la niña morena con dos graciosas coletas que estaba de pie junto a Mónica, “ mira ésta, tiene una pinta de creída”, comentó a su compañera de pupitre, otra niña llamada Bárbara Cristina también estaba en la escuela por su talento especial, tenía una voz dulce y un don para cantar todo lo que se le ponía por delante, pero le gustaba ser el centro de atención y cuando vió a Anna sonreír se dio cuenta de que aquella niña con coletas iba a dar mucha guerra.
- Anna, te sentarás…. A ver….¿Dónde te pongo? – dijo Mónica mientras miraba los pupitres de dos plazas, buscando algún lugar vació.
Entonces clavó su vista en un sitió donde sólo había un niño sentado, se llamaba Miquel y estaba en el colegio porque sus padres lo habían enviado a vivir con sus tíos. Miquel era de Manresa pero se pasaba el día haciendo pequeñas gamberradas, así que su familia tomó la decisión de cambiarlo de ciudad para ver si conseguían que se comportara un poco mejor y lograban que se centrara en los estudios. Por el momento, Miquel, no destacaba en nada, aunque siempre estaba dispuesto a hacer cualquier actividad física, desde jugar al futbol hasta intentar dar volteretas en el aire.
- Siéntate con él -dijo Mónica señalando a Miquel.
Anna se acercó con una gran sonrisa, mirando a su nuevo compañero de pupitre.
- Hola, soy Anna.
- Ho..hola…yo, soy Anna…..digo Miquel – respondió el niño que estaba colorado como un tomate y muy nervioso, algo que era raro en él, puesto que entre las niñas era de los que más gustaban.
La profesora Mónica decidió comenzar la clase.
- Ahora vamos a comenzar. Hoy me gustaría que todos me expliquéis lo que pensaáis hacer en el futuro, luego hablaremos de los empleos, de las diferentes formas que tiene la gente para ganar dinero. Venga Raúl, dime tú que has pensado ser de mayor.
Raúl era un chico simpático y agradable pero un poco cotilla.
- Quiero ser azafata – respondió muy seguro.
Berni y David estallaron en risas.
- Basta – dijo Mónica – no os tenéis que reir de nadie, además hay chicos azafatos, bueno, ahora se llaman auxiliares de vuelo, así que el próximo que se ría va a ir al despacho de la directora Déborah. Sigamos, tú Cristina, dime.
- Yo quiero ser cantante.
Y así siguieron todos los niños y niñas, Juange quería ser juez, Ruth modelo, Alicia quería ser bailarina, Espe mamá, David explorador, Berni astronauta….hasta que llegó el turno de Anna
- Pues yo quiero ser bailarina y casarme con un policía. – dijo la pequeña.
- Muy bien Anna, ahora tú Miquel- indicó Mónica
- Yo - Miquel se quedó un rato pensado antes de seguir – quiero ser policía, si. – dijo muy sonriente mientras miraba a Anna de reojo.
Algunos compañeros, Cristina, Espe, Bárbara, y Juange empezaron a reirse muy bajito para que la profesora no les escuchara. Por suerte Mónica no se enteró y prosiguió.
- Ahora tú Patri, dime que quieres ser.
- Yo también seré bailarina y casarme con un poli – dijo mirando a Miquel que se sentaba en el pupitre de al lado.
Anna la miró de reojo, Miquel le había caído muy bien, pero esa chica, Patri, no mucho, y además parecía que pretendía imitarla.